Mis comentarios

dimes y diretes que pueblan mi cabeza sobre la urbe y los urbanos y otros fantasmitas que se me cruzan de vez en vez...

23.11.05

LA CARROZA DE LA MUERTE



Camino a un recóndito lugar de nuestra maravillosa geografía, sin más aviso que un rugir de motores de un polvoriento tractor, apareció grandiosa por sobre la techumbre oxidada de un viejo galpón, la carroza de la muerte.
Impactante imagen, imponente en su negrura y su dignidad y su nostalgia de otros tiempos en que la señora muerte era temida y respetada, esperada o no, siempre recibida con resignación y esperanza de algo diferente y mejor....
La muerte era el callejón sin salida al cual todos llegaban, tarde o temprano.

Pobre señora, pareciera que este siglo nuevo del espectáculo permanente también a ella la hizo trizas, también es parte del gran circo del olvido,

Ya los ritos lúgubres, silenciosos, densos, dramáticos no se ven, hay farándula en la muerte....y esta carroza fúnebre, parece implorar al cielo que venga la muerte y se la lleve.

8.11.05

PARIS....


Siempre es triste cuando alguien muere aunque sea a 11 mil y tantos kilómetros de distancia. Sin embargo, lo de París es diferente. Creo que es la oportunidad que estamos todos necesitando y esperando de un mundo mejor, ¿dónde si no en París debiera repensarse el pacto social bajo el cual vivimos?
La cuna de la democracia, la libertad y los derechos humanos debiera liderar este cambio, esta democracia capitalista, ya está rancia, excluye a mediomundo, siguen fuera las mujeres, los inmigrantes, los disidentes, los raros, los de apellidos comunes y corrientes, mi yo escondido. El modelito margina grupos, margina países, enfrenta a unos con otros siembra la desconfianza porque permite la campaña del terror, siembra el descontento porque se sustenta en el consumo ilimitado, nada es nunca suficiente ni para los que tienen más ni para nosotros, mucho menos para los realmente pobres.
Nuestro país provincial no escapa en absoluto a los problemas del mundo postmoderno, la diferencia es que somos todos de medias tintas y preferimos la seguridad del sillón oficial (y el sueldo, claro está).
Existe delincuencia, pero ese no es el tema, la derecha lo usa, todos lo sabemos y finalmente de tanto repetir la tontera el gobierno queda como ineficiente en ese aspecto. Pero, el problema es otro, nosotros también tenemos esos barrios marginales discriminados, abandonados, unos verdaderos ghetos que se han transformado en el caldo de cultivo de los carteles de la droga, el tráfico de mercancías y seguramente de niños y mujeres. ¿Cuánto falta para que se organicen, siguiendo el mismo patrón que en Francia y los demás países de Europa? Esto es también la globalización, probablemente todavía estamos mucho más cerca de USA, con su tolerancia cero, la competencia feroz, y una campaña del terror muy eficiente. Todavía la tremenda diferencia entre los ricos y pobres se puede cubrir con las políticas sociales que ha podido instalar la concertación, pero francamente la deuda es inmensa. Tarde o temprano se pasará la cuenta, no a través del voto, el mundo marginado no se inscribe, no vota, no participa, no le interesa, y ahora está emergiendo un referente en el mundo: el caos y la violencia desatada.
Mi esperanza es que aparezcan los líderes y los intelectuales que logren interpretar este descontento generalizado y surjan ya las nuevas propuestas, el nuevo pacto.
Qué ganas de estar en el próximo siglo para ver cómo salimos de esta.

En todo caso, que quede claro, yo voto por la Bachelet.

2.11.05

DIA DE LOS MUERTOS




Casualmente me tocó ir a un entierro el primero de noviembre.
Al entierro llegué tarde, pero el espectáculo era impresionante.
No fui a uno de los cementerios clásicos, eso sí. Se trató de uno donde los muertos están cubiertos de cuidadas praderas, todos con las mismas ¿lápidas? Unas plaquitas de 40*20 cms. puestas regularmente distanciadas en el suelo, cada una con 4 o 5 tubos de pvc gris como contenedor de flores. El lugar, era un parque, lleno de flores y de gente.
La gente aparentemente diversa y especialmente distinta a todo lo que mi cultura de muertos y entierros conocía.
Mis primeros recuerdos de un cementerio son del General o tal vez el Católico, en donde lo que se ve da cabida e incluso incitan al misterio y las leyendas urbanas. La imaginación vuela y el miedo también.
La primera vez que recuerdo, fui por algún pariente, quizás mi abuelo materno, pasar por esas cruces y mausoleos o los nichos apilados hasta el infinito es una experiencia que te hace comprender algunos sentimientos que te poblarán más tarde la vida.
Luego, en la época de los milicos ir al cementerio era ir a enterrar combatientes amigos y desconocidos o una excusa para protestar. Siempre entre mausoleos y tumbas, nichos y cruces, flores añejas, olores rancios y penumbras.
Pero, en pleno siglo 21 de la “sociedad del espectáculo” (intelectuales del mundo perdonen si me equivoco), la impresión que me dejó el día de ayer es que los nuevos cementerios no son más que la expresión de lo fric que hemos llegado a ser: antes de entrar el comercio ambulante vende de todo: ropa, santitos, flores, joyas, comida, juguetes...no vi condones eso sí. Luego hay un discreto cartel que anuncia "los servicios", antiguamente se les llamaba entierros. Más allá, al lado de un stand de promoción del cementerio, unas sillas cubiertas con un inmaculado toldo y un escenario, por un momento me creí en la Isla de la Fantasía. "Y luego, y luego...." mucha gente, muchas flores, diáfano, pulcro, la muerte inmaculada. Aquí no caben ni drácula, ni ni el conde de montecristo y sin lugar a dudas yo tampoco, humilde pecadora. Entre ese cementerio y el mall que visité más tarde francamente no encuentro las siete diferencias, ni una sola, la verdad.
Pido a dios, en el que a veces me da por creer, que se las arregle para que yo no llegue a uno de estos lugares. Si he de ser puesta en algún lugar, que sea en el lago de todos los santos.
AMEN